5 – 5

5 – 5. Gana aquel que llegue a 11

.

Cara o cruz, si cae de cara voy contigo a Estocolmo, si no vuelvo al sur, a Sevilla, a estudiar Matemáticas.

Pero el franco francés en Paris cayó de cara y acabaron en Estocolmo haciendo pizzas y sirviendo mesas.

Al Roger, al americano de los Estados Unidos, le gustaban los números. De hecho lo primero que hizo en Paris fue visitar el edificio de la Bolsa. Mira, decía, aquí se mueve el mundo, aquí funciona todo, parecen alterados pero están tranquilos, tienen que tranquilizarse en los momentos de mayor miedo porque el miedo aquí es grande, así que si algún día inviertes hazlo sin miedo, dijo. Cuando conocí a tu hermano en Sevilla le hablé de la Bolsa, le maravilló de tal forma que desde entonces no ha dejado de invertir, no sé cómo estará ahora mismo, hace años que no lo veo, pero de tendencias bajistas y alcistas seguramente sepa hoy más que yo.

En la pizzería de Estocolmo la enorme nevera estaba llena de latas de conserva con todos los ingredientes posibles para las pizzas. El italiano hacía la masa y mi padre colocaba los ingredientes en orden. Aceitunas, champiñones, pimientos, queso, tomates, anchoas, orégano, aceite, ajo, cebollas o cualquier otro tipo de pedido.

Después, a la tarde y a la noche, trabajaba en otra pizzería haciendo él las pizzas, pero eran dos hermanos portugueses de las Islas Azores los que colocaban los ingredientes necesarios. Le decían que aquella isla era un lugar para náufragos donde sus padres lo único que hacían durante todo el día era cazar ballenas. No queremos ser cazadores de ballenas, de momento no, se gana poco y se muere mucho, así que con el dinero que ganamos aquí en tres meses podemos estudiar y vivir en Lisboa durante todo el año, es perfecto. La corona sueca está fuerte, el escudo portugués no, pero ¿ la peseta española ?

¿ Eres español ? Sí, les dijo mi padre, vivo y estudio en Salamanca o en Sevilla, pero nunca fui a Portugal, lo siento. La peseta española tampoco está muy bien, mejor así, el cambio es siempre bueno para nosotros que volvemos a nuestros países. Yo por si acaso hago contrabando de tabaco cuando vuelvo a España, pero siempre me detienen, una vez incluso me tuvieron que deportar, pero educadamente, llamaron a la puerta y me dijeron que el tiempo de mi permiso de trabajo se había agotado, querían evitar que los españoles contrabandistas se hiciesen fuertes en Suecia.

Durante diez años, todos los veranos, mi padre trabajó en varias pizzerías, bares o restaurantes de Estocolmo. Siempre nos contaba en la cena que allí aprendió italiano para entenderse con los que controlaban los restaurantes italianos. Nunca vivió un invierno allí. Nunca conoceré el invierno de Suecia,  pero lo puedo imaginar, al igual que puedo imaginar los veranos de Estocolmo entre 1973 y 1983, aproximadamente.

Hace poco mi padre hizo una pizza como aquellas que hacía entonces. Se espolvorea harina para tempura sobre una bandeja negra, se coloca la masa, se moldean los bordes para que el tomate no se salga, se añade el tomate triturado en círculos con una cuchara y ajo muy picado, se mete el queso y al final, aproximadamente, se añade lo que se quiera. Se deja en el horno y al final se pone un poco de aceite de oliva y algo de orégano.

Annunci
Questa voce è stata pubblicata in Uncategorized. Contrassegna il permalink.

Rispondi

Inserisci i tuoi dati qui sotto o clicca su un'icona per effettuare l'accesso:

Logo WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione / Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione / Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione / Modifica )

Google+ photo

Stai commentando usando il tuo account Google+. Chiudi sessione / Modifica )

Connessione a %s...